Vídeo 4.4
4.4 Tratamiento integral
Obesidad infantil
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es disminuir el peso corporal y la masa grasa, pero asegurando un crecimiento normal. El peso ideal debe mantenerse a lo largo del tiempo y para ello es necesario modificar la conducta alimenticia y la actividad física. Los cambios conductales no sólo deben tener lugar en el niño, ya que para que tengan éxito deben afectar a los diversos miembros de la familia.
Antes de comenzar el tratamiento hay que valorar la capacidad del individuo y de la familia para seguir un programa exigente y por ello hay que adaptarlo a las necesidades y a los problemas particulares de cada caso. Los planteamientos terapéuticos con más éxito incluyen dietas bajas en calorías, educación en nutrición, modificación de la conducta y realización de actividad física. En resumen un tratamiento multidisciplinar, para lo que se requiere un equipo compuesto por pediatras, dietistas-nutricionistas, especialistas en educación física, enfermeras y psicólogos. La administración de fármacos raramente esta aconsejada en pacientes con obesidad infantil.
Dieta
En niño/as obeso/as, sólo en muy raras ocasiones se necesitan grandes restricciones calóricas. En situaciones de obesidad moderada es suficiente una restricción calórica del 30-40% de los requerimientos calóricos teóricos (generalmente una dieta entre 1200 y 1300 kcal.). La prescripción de una dieta equilibrada con 25-30% de grasa, 50-55% de hidratos de carbono y 15-20% de proteínas, repartiéndose en 5-6 comidas es generalmente bien acogida. Conviene beber abundante agua y asegurar un adecuado aporte de minerales y vitaminas. Con este tipo de dieta se describen muy pocos efectos secundarios, no se afecta el crecimiento longitudinal y los niños pueden perder unos 0.5 kg por semana. La prescripción de una dieta equilibrada nutricionalmente y variada dietéticamente debe ser el primer paso de toda intervención destinada a perder peso en la obesidad infantil.
En los niños muy obesos es posible la utilización de dietas muy bajas en calorías, si se controlan adecuadamente y se utilizan durante un corto período de tiempo. Estas dietas hipocaloricas aportan entre 600 y 900 kcal. por día. En estos casos es obligatorio el control del crecimiento, así como las posibles modificaciones del electrocardiograma, principalmente el ritmo cardiaco y el acortamiento del intervalo QT.
Actividad física
El aumento de la actividad física es un componente importante del tratamiento de la obesidad infantil. La actividad física aumenta el gasto energético y facilita la utilización metabólica de las reservas grasas. La prescripción de una actividad moderada de al menos durante 30 minutos al día es a menudo satisfactoria. Muchos niños disfrutan realizando deportes organizados y en compañía de sus padres, hermanos y amigos. El ejercicio regular ayuda a reducir la grasa corporal, combate la ansiedad, mejora la autoestima y reduce el riesgo de complicaciones asociadas a la obesidad
Terapia conductal
El apoyo familiar es el marco natural del tratamiento del niño/a obeso/a. El enfoque conductual en el tratamiento de la obesidad se desarrolló a partir de la teoría del aprendizaje social. En relación con la alimentación es necesario el establecimiento de metas intermedias y finales, con objeto de evitar frustraciones. Debe esperarse recaídas, para las que deben tenerse soluciones ya preparadas. El fin principal de las estrategias de refuerzo es compensar las posibles frustraciones debidas a alteraciones de los planes previstos. La proporción de las comidas en familia y a horas fijas, la disminución de las horas ante el televisor (la disminución del consumo de alimentos de alto valor energético) y el incremento de la actividad física son elementos típicos de la terapia conductual
Prevención
El principal objetivo de la prevención es evitar los efectos negativos que la obesidad tiene sobre la salud tanto a corto como a largo plazo. La prevención y el tratamiento no difieren en sus metas, sino que varían en el momento y en la población a la que debe aplicarse (tabla 2 y 3). En general se plantea la prevención no sólo a nivel individual sino también en el ámbito escolar. En todo caso es importante la puesta en marcha de programas de prevención para intentar disminuir el incremento de la prevalencia de obesidad observado en nuestro país y sobretodo sus consecuencias para el futuro.
Las medidas generales de prevención y tratamiento de la obesidad deben considerar consejos para adoptar hábitos alimenticios correctos para mantener un peso adecuado a la talla. Como los siguientes:
- No utilizar los alimentos como recompensa
- No hacer comer al niño cuando esta enfadado
- Evitar tener a libre disposición alimentos o dulces
- No comer en restaurantes de comida rápida más de 1 vez por semana
- No acostumbrar la niño a comer solo
- Limitar el número de horas destinado a ver TV
- Incrementar el ejercicio físico dentro y fuera de la escuela
- Involucrar a la familia en unos buenos hábitos alimentarios
Francisco Javier Cervigon Ruckauer
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